La comunidad demandante de San Benito pudo empezar con el proyecto de artesanía complementario al proyecto de “Turismo Dual” iniciado por la Fundación DELPIA el día 11 de mayo de 2009 gracias al convenio firmado entre las tres partes CONISUR, CEPY y La Fundación DELPIA.
Herramientas y material específico a la realización de esa primera acción fueron comprados gracias a la colaboración de varias estructuras francesas que permitieron la organización de un acontecimiento en Francia dirigido por una voluntaria de la fundación DELPIA designada como coordinadora del proyecto de artesanía en el sitio de San Benito.
Una semana de capacitación administrada por los dos profesores fue iniciada para lograr que los participantes asimilen las técnicas específicas y gestiones las materias primas necesarias a la realización de los primeros productos artesanales, incitar la continuación de la producción-distribución e iniciativas privadas e inscribir el proyecto en las políticas de manejo sostenible en cuanto a la gestión de los recursos naturales.
La venta de esos artículos producidos sostiene el desarrollo local de la comunidad indígena de San Benito. En efecto, el movimiento colectivo en el marco de esta asociación de artesanos aumenta las capacidades de realizaciones profesionales individuales, y entonces los recursos económicos de las cuarenta familias de esta comunidad.
También, es preciso considerar que ese negocio afirma la cultura étnica. A través de esta práctica participativa organizada y socioeconómica, los fundamentales son el reconocimiento del patrimonio local y el aprovechamiento, control y conservación de los recursos biofísicos utilizados en el marco de la actividad comercial generada.
Productos

Según los datos establecidos en el diagnostico del Plan Estratégico de Desarrollo Territorial establecido por el CONISUR TIPNIS y la información secundaria, se nota que el uso y aprovechamiento de los recursos naturales son actividades importantes dentro de la gama de estrategias asumidas por las comunidades localizadas en el CONISUR TIPNIS. Así las actividades artesanas se desarrollaron por toda parte de la zona estudiada, a través de diferentes prácticas de las cuales las principales identificadas serían la fibra corocho, la corteza de plátano y el Jipi Japa. Los recursos generales acercarían el 20% de los ingresos totales generados por parte de les habitantes de TIPNIS.
A partir de la evaluación de los recursos naturales disponibles en el entorno como los conocimientos de los comunarios de San Benito, ya que el proyecto fue iniciado en esta comunidad, se determinó la gama de productos susceptibles de ser realizados.
Primero se utilizó la madera corocho para el uso de su corteza para la confección de carteras y de joyeros sino también para su uso ancestral en cuanto a la realización de ropas tradicionales. Son las mujeres quienes manejan esta materia prima, extractando esta corteza por medio del fuego, pues golpeándola con machucadores de modo que se convierta en una tela suficientemente flexible para la concepción de los productos.

Además, los hombres se dedican a los tallados de madera balsa para la elaboración de loros, tucanes y otros. Primero se tumban los arboles ya que son los troncos que sirven para esta artesanía. Pues se dividen los troncos en varios pedazos y se empiezan los tallados enseñados por el profesor, acabando por la pintura, una disciplina particularmente difícil, del que se necesita capacitaciones especificas en cuanto al conocimiento de las colores y para conseguir en degradados utilizando varias colores.
Pero tradicionalmente no se utilizan pinturas sino pigmentos naturales para teñir a los artículos artesanales y la ropa, y se usan más favorablemente sobre las telas y fibras. Entonces, tradicionalmente, los tallados de madera se quedaron sin pintura ya que los pigmentos no adhieren a la madera. Así, se debe reconocer las practicas en términos de tallados ancestrales para volver a sus inserciones en la cultura local. Los artículos referentes son los sellos de madera y varios elementos domésticos y propios al uso Yurakaré.
Se utilizan variedades de hojas de palmeras para la realización de esteras y de varios elementos tradicionales como abanicos, canastas, chapapas, etc.
También, se manejan “lianas” para conseguir en tejidos de canastas y cestas, tal como artesanía típica y tradicional Yurakaré.
Finalmente, se emprendieron los usos de semillas de varias plantas por su representatividad del territorio, para la confección de aretes, collares, pulseras o cualquier forma de adornos.