La Fundación DELPIA, después de un largo análisis con las comunidades sobre los problemas y sus posibles respuestas, opta por ejecutar un proyecto de turismo indígena comunitario en el Trópico de Cochabamba, el cual genere en mediano plazo ingresos paralelos a los de la coca, para que de esta forma se pueda disminuir la dependencia de esta actividad y conservar el bosque primario amazónico evitando planes de manejo mal dirigidos, y por otro lado utilizar las zonas vulnerables al avasallamiento de los territorios indígenas por parte de colonos quechuas y aymaras como zonas turísticas, creando de esta forma una frontera irreal pero tangible a través de la presencia de los turistas.
El proyecto empezó en agosto del 2006 en la comunidad Yuracaré "Sanandita - TIPNIS" con la construcción de la cabaña turística y la capacitación de las familias interesadas, se creó una asociación de turismo (ATSA), se pensó también en establecer claramente el tipo de turismo a realizar. Con ayuda del equipo técnico de la Fundación DELPIA, se estableció un nuevo tipo de Turismo para Sanandita, el cual está dentro el marco del turismo solidario comunitario, pero con un enfoque basado en la estructura y sistema social indígena. Así nació la palabra Turismo Dual.
El concepto de este tipo de turismo se basa en el principio del beneficio mutuo. Ambos, viajeros tanto como anfitriones, se benefician en partes iguales: la percepción del beneficio de uno fomenta al mismo tiempo el beneficio del otro.
El Turismo Dual forma un ámbito en el cual los visitantes y anfitriones intercambian sus conocimientos, vivencias y pensamientos. La fascinación de unos por los otros fortalecen los valores de identidad de ambos actores, no existe una relación de clientes y sirvientes, la relación es de intercambio donde ambos se benefician, los anfitriones mejoran sus ingresos, conocen diferentes culturas y experiencias, conservan su hábitat, protegen su territorio, se capacitan y fortalecen su identidad. Los visitantes viven una experiencia única y enriquecen su conocimiento sobre la forma de vida y la interacción de las comunidades indígenas con la naturaleza. Además, siendo como máximo tres turistas presentes en la comunidad, la comunicación y el sentimiento de ser parte de la vida cotidiana son ventajas para los visitantes.