Cultural y factores socioeconómicos:
En los últimos años el número de personas Yurakaré se a reducido dramáticamente, hací que hoy en día quedan solamente 150-200 familias Yurakaré. Los Yurakaré viven en los departamentos de Cochabamba y el Beni. Los Yurakaré viven en comunidades de 10-30 familias. La pesca sigue siendo una de las actividades más importantes. El pescado, la Yuca, los plátanos, el arroz y el maíz son las fuentes más importantes de alimentación. Dentro de las comunidades la pertenencia a una cierta familia es el factor más importante de identidad. También los contactos entre las comunidades se basan en las pertenencias familiares. Los Yurakaré son un pueblo cristianizado. En los últimos años las sectas evangelistas han ganado influencia y con eso contribuyeron a la perdida de la mitología Yurakaré. El pueblo sigue cuidando algunos rituales tradicionales y mantienen la creencia en los espíritus del monte y de los antepasados. La mayoría de las comunidades Yurakaré no están conectados a electricidad y no tienen servicios sanitarios básicos. En algunas comunidades que quedan cerca de las comunidades colonas, las familias Yurakaré también han empezado a sembrar y cosechar la hoja de coca. La venta de coca en estas comunidades es una fuente de ingreso importante.
Lengua:
La pertenencia de la lengua Yurakaré a alguna familia lingüística de América latina no es aprobada hasta hoy en día. El uso activo de la lengua Yurakaré es restringido a comunidades muy adentro en la selva. En muchas comunidades los niños ya no aprenden su lengua materna.
Historia:
Ya muchos antes de la Conquista los Yurakaré habitaban en los pies de la cordillera oriental en el amazonas boliviano. El pueblo Yurakaré era un pueblo nómada que vivía organizado en "Gran Familias" de la pesca, la caza y de la recolección de frutos. La Yuca era uno de los alimentos más importante y era usado sobre todo para la producción de chicha. Como los Yurakaré no tienen una tradición escrita no hay fuentes exactas sobre ese tiempo. Las primeras fuentes escritas fueron producidas por los misionares a finales del siglo 17. Pero se sabe que la palmera Tembe tuvo y tiene aún una gran importancia espiritual para los Yurakaré. En caso de carencia de la palmera los Yurakaré se mudaron a otro lugar. En cuanto tomaban la decisión por un nuevo lugar residencial la presencia del Tembe era un factor decisivo. La instancia de toma de decisiones más importante en el pueblo Yurakaré era la cabeza de familia. No había un líder político de las comunidades Yurakaré. En el tiempo incaico el territorio Yurakaré formaba parte de la frontera oriental del imperio.

Durante la Conquista española la región Yurakaré fue muy poco afectada por saceos y expediciones. Por un lado no había las riquezas (oro, condimentos etc.) buscadas por los españoles. Por el otro lado la región fue poca accesible. No fue hasta mitades del siglo 18 que los primeros misionarios Jesuitas trataron de cristianizar a los Yurakaré sistematicamente. Ni siquiera 50 años después los Jesuitas fueros sustituidos por los Franciscanos. Con las misiones comenzó el proceso de asentamiento de los Yurakaré que comenzaron a dedicarse más a la agricultura. Nuevos productos como el chocolate y el algodón fueron introducidos a la región y la producción de coca por primera vez ganó importancia. Otras consecuencias fueron que los Yurakaré ya no se vestían de modo tradicional, empezaron a darse nombre europeos y cambiaron el modo de alimentarse. Después de la Fundación de la Republica Boliviana en 1825 poco se cambio para los Yurakaré. Pero durante el boom del caucho a finales del siglo 19 y comienzo del siglo 20 los hombres Yurakaré fueron forzados a trabajar en las plantaciones de caucho y en la producción de goma. Muchos Yurakaré huyeron del trabajo y se establecieron más adentro de la selva.
El proceso de retiro de los Yurakaré a territorios más adentro de la selva se aumento después de la Revolución de 1952. La revolución hico posible la migración libre de los campesinos y muchos migraron hacia la selva. La consecuencia de este proceso - que todavía esta en plena marcha - no solo es el retiro de los Yurakaré a zonas más adentro sino también la asimilación cultural y social de los que se quedan cerca de las culturas campesinas. Este proceso de colonización también ha generado conflictos graves de tierra. El contacto entre las culturas andinas y las culturas indígenas de la selva hace muy visible dos vista diferentes de propiedad: Mientras que los Aymara y los Quechua tienen la expectativa que un territorio pertenece a una familia, para los Yurakaré la tierra pertenece a una comunidad y no a una sola familia. Certificados de pertenencia de tierra fijos no eran necesarios ni accesibles.
Pocos años después de la revolución grupos evangélicos llegaron desde el exterior y comenzaron de nuevo a misionar a los Yurakaré. Los años 70 marcan el auge del negocio con pieles exóticas. También la desforestación de esa época contribuyo a que el territorio de los Yurakaré se redujo aún más.
Los años 70 marcan el auge del negocio con pieles exóticas. También la desforestación de esa época contribuyo a que el territorio de los Yurakaré se redujo aún más. En los años noventa el movimiento indígena en Bolivia vivió un auge. También el pueblo Yurakaré participo en las "Marchas Indígenas" pidiendo la gestión autónoma de sus territorios de origen. En el año 1996 la región habitada por los Yurakaré en el Parque Nacional Isiboro Securé fue denominada TCO (Tierras Comunitarias de Origen).